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Felipe V de España
(Versalles 1683-Madrid 1746) Rey de España. Nieto de Luis XIV de
Francia e hijo segundo del delfín de Francia, Luis, y de María
Ana de
Baviera. Rey de Castilla como Felipe V (reinante 1700-1724 y
reinante
1724-1746) y como Felipe IV de Cataluña y Aragón (reinante 1700-1705), de Sicilia (reinante 1700-1713), de Nápoles (reinante
1700-1707) y de Cerdeña (reinante 1700-1708) y reconocido rey de
España
(reinante 1713-1724 y reinante 1724-1746) desde el tratado de
Utrecht.
Heredero de Carlos II, Felipe V llegó a España en 1701, juró las
constituciones de Aragón en Zaragoza y las de Cataluña en
Barcelona y
se casó con la que fue su primera mujer, María Luisa de Saboya.
Cuando estalló la guerra de Sucesión española, iniciada por el
archiduque Carlos de Austria, quien, con la ayuda de la escuadra
inglesa entró en Valencia y Barcelona (1705), comenzó una larga
contienda que acabaría con el enfrentamiento de la Corona de
Aragón
con Castilla. Los tratados de Utrecht y (1713) y de Rastad (1714)
constataron el desmembramiento del imperio europeo de España:
Felipe
V cedió al imperio los Países Bajos españoles, el Milanesado,
Nápoles, los presidios de Toscana y Cerdeña, Sicilia al duque de
Saboya, la colonia de Sacramento a Portugal y a Gran Bretaña,
Gibraltar y Menorca. La guerra facilitó la reforma del estado y
la
implantación de la ley sálica (1713) que excluía del trono a las
mujeres. Dichos cambios provocaron que el monarca suprimiera las
constituciones del País Valenciano y Aragón, ligándolos así a las
leyes de Castilla.
Tras la muerte de su esposa (1714), Felipe V se casó con Isabel
de
Farnesio que jugó un importante papel en política exterior,
intentando obtener tronos para sus hijos. En 1724, ante la
posibilidad de aspirar al trono de Francia, el monarca abdicó en
favor de su hijo Luis, pero después de la muerte de éste a los
pocos
meses, ocupó el trono por segunda vez. Fue entonces cuando Felipe
V
comenzó a sufrir trastornos síquicos e incluso sufrió con
frecuencia
ataques de locura; fue la reina quien verdaderamente ejerció
entonces
el poder. En 1733 obtuvo Nápoles, Sicilia y los ducados de Parma,
Piacenza y Guastalla. a cambio del apoyo español en las guerras
de
Sucesión de Polonia y Austria respectivamente, hecho que sumió al
país en una profunda decadencia económica. Tras la intervención
de
ministros extranjeros, fueron Patiño, Campillo y Ensenada quienes
restablecieron el orden de la nación.
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