- Desde la laguna azul turquesa hasta las brumas de la
costa salvaje, en el litoral de La Reunión caben todos los
placeres: baño, paseos, surf, submarinismo, pesca deportiva,
etc.
- La bahía de Saint-Paul, rodeada de arena negra, vio
llegar a los primeros franceses en el siglo XVII, hoy en día
sirve como decorado para un mercado semanal de gran colorido
y sabor. En la costa oeste, protegidos de los vientos
dominantes y en los fondos marinos en suave pendiente,
nacieron el coral y las playas de arena blanca. Bajo el
suave clima del trópico de capricornio, esta parte de la
reunión parece vivir todo el año de vacaciones. Delante de
la maravillosa playa de Boucan Canot, los surfistas cabalgan
sobre las olas en unas aguas transparentes. En el puerto de
Saint-Gilles-les-Bains, los veleros y los barcos de pesca se
balancean en cadena bajo el viento alisio. El antiguo pueblo
de pescadores se ha convertido en la capital del ocio
balneario. En torno a la playa de Roches Noires, el ambiente
"sea, surf and sun" está garantizado los 365 días del año.
La hermosa juventud de la isla se reúne allí bajo un cielo
siempre azul y al ritmo de la música de moda. Aquí comienza
la gran laguna, discontinua a lo largo de unos diez
kilómetros. Es poco profunda y constituye la mas familiar de
las piscinas y un lugar excepcional de buena convivencia en
la isla. La sombra de los grandes filaos, detrás de la
playa, acoge cada fin de semana interminables comidas
campestres. Frente a la barrera de coral, se pueden degustar
pescados a la plancha en mesas de restaurantes en la arena
de la playa. al atardecer, las puestas de sol mágicas atraen
a mas de una pareja de enamorados que esperan el famoso rayo
verde, el ultimo saludo del astro rey antes de desaparecer
tras el horizonte.
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- La costa es más rocosa al bajar hacia en sudoeste de la
isla. Los acantilados de basalto dominan el vasto océano que
espuma a sus pies. En ese espacio natural protegido, los
paseantes descubrirán algunas playas secretas al abrigo de
calas minúsculas, donde no se cansaran del espectáculo
incesante de los golpes de mar que surgen verticalmente al
contacto de la roca. La barrera de coral reaparece
tímidamente ante Saint-Leu y Etang-Salé-les-Bains, en
pequeñas playas tranquilas, Al borde de la carretera, los
pescadores ofrecen sus capturas del dia: peces multicolores,
langostas, etc.
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- Otro paisaje surge ante la vista al llegar a la llanura
del Gol y su estanque litoral, frontera entre mar y los
campos de cañas de azúcar: un remanso de paz acuática, donde
gustan de venir los pájaros. Ya aparece Saint-Pierre, la
capital del sur de la isla. La gran ciudad se instala en un
magnifico frente de mar con animación permanente, entre
puerto y playa, restaurantes en terrazas y jardines umbríos
donde los ancianos criollos juegan al domino.
-
- Tras Saint-Pierre, comienza otra Reunion; aquella
protegida y autentica, del sur salvaje, orientada al océano
indico y adosado al macizo del Piton de la Fournaise. el mar
rompe con más violencia aún que en otras partes contra los
altos acantilados negros, llenando de roció de mar el aire
puro. El sur tiene sabor a sal oceánica y las especias que
crecen con abundancia en estas tierras.
En la Pointe de la Table, el magma ganó algunas docenas de
hectáreas al océano al solidificarse, pero hoy las olas van
royendo pacientemente esta efímera conquista.
La belleza de la costa se hace mas salvaje aún al subir hacia
el este por el Grand Brûlé otros ríos de lava han trasformado
profundamente el paisaje al bajar a lo largo de las abruptas
pendientes de la ladera volcánica. Se entiende fácilmente que
esta parte del litoral de la Reunión sea la única deshabitada.
dejando de lado el país de las lavas, la costa oriental de la
isla se vuelve más agradable, con sus pequeñas casitas criollas
ocultas en jardines exuberantes, a dos pasos de los acantilados
de la costa. Al azul del océano contesta el verde de los campos
de caña de azúcar que corren hasta la playa en las ricas tierras
del este. Esta diversidad natural permite hoy a la Reunión
disponer de una amplia oferta de ocio acuático.

Informaciones útiles
Capital: Saint Denis
Moneda: el euro
Población: 780.000 habitantes
Idioma: francés y criollo reunionés
Diferencia horaria: GMT + 4
Corriente eléctrica: 220/240 voltios a 50 hertzios.
Requisitos: los ciudadanos europeos, DNI o pasaporte en
regla, los no europeos, visado y documento que acredite el
regreso o continuación del viaje.
Garantías sanitarias: Ya no hay enfermedades tropicales
en La reunión y no es necesaria ninguna vacuna especial. Su
sistema sanitario equivale al de sus homólogos europeos.
Ropa: Hay que prever ropa de verano ligera, pero se
aconseja llevar en la maleta alguna ropa de abrigo, ya que la
temperatura en la parte alta de la isla baja por la noche. Entre
julio y noviembre, la temperatura en los altos puede bajar hasta
10º durante el día e incluso 6º por la noche.
Clima: En cualquier época podrá ir a las playas y
practicar su ocio favorito. Aquí solo hay dos estaciones; el
periodo seco y fresco (de 15º en los altos a 25º en la costa
oeste) de mayo a noviembre y la estación húmeda y calida de 26º
a 35º de diciembre a abril.
Cómo moverse por la isla: Alquile un coche es imprescindible
para disfrutar de los paisajes. La conducción se realiza según
las normas francesas por el carril derecho en aplicación del
código de circulación. |