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En el noroeste de la Península Ibérica, frente
al océano Atlántico, se encuentra la ciudad de A Coruña. Enclavada
en un idílico entorno natural, lo que más llama la atención a
primera vista son sus casas blancas de galerías acristaladas desde
las que sus habitantes se impregnan de mar. Esta ciudad marinera,
capital de la provincia de su mismo nombre, posee múltiples
atractivos turísticos. Entre ellos destacan un importante
patrimonio histórico-artístico, unos paisajes inolvidables y una
excelente gastronomía.
Sus playas de fina arena blanca, las celebraciones de su Semana
Grande y de las fiestas de María Pita, así como la visita a la
exposición de Sol LeWitt en la Fundación Pedro Barrié de la Maza
son algunas razones añadidas para viajar hasta esta ciudad
gallega. |
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Un poco de historia
La situación geográfica de A Coruña ha propiciado desde tiempos remotos
que diferentes grupos humanos hayan elegido estas tierras como lugar
donde vivir. Aquí se fundó la Brigantia de los ártabros, frente al mar
en un privilegiado golfo, el Magnus Portus Artabrorum de los geográfos
de la antigüedad clásica. Su condición de ciudad marítima ha determinado
por completo su historia y su actual carácter. Su importancia como
ciudad portuaria la adquirió ya en época de los romanos y ha perdurado
hasta nuestros días. De esta época data su alto faro, imprescindible
para guiar a los navegantes hasta buen puerto. Sobre esta construcción
habló por primera vez en el siglo V Paulo Orosio.
Por su puerto han llegado a la ciudad pueblos y culturas diferentes
desde países lejanos. A las diferentes influencias que estas
civilizaciones han ejercido debemos la actual idiosincrasia de A Coruña.
También por el mar llegaban innumerables peligros a los que sus
habitantes se enfrentaban valientemente. Así al menos se deduce de uno
de los episodios más dramáticos de su historia. Se trata del asalto del
corsario inglés Drake allá por el año 1589. De este enfrentamiento los
coruñeses guardan el recuerdo de la numantina defensa de la ciudad que
hicieron sus antepasados capitaneados por la heroína María Pita.
Por calles, plazas y callejas
Dos son las construcciones históricas que se han convertido en emblemas
de la ciudad. Paseando por la avenida de La Marina encontramos uno de
ellos. Se trata de sus casas blancas con miradores o galerías
acristaladas que se construyeron durante los siglos XVIII y XIX y que le
han valido a la ciudad el sobrenombre de Ciudad Cristal por los bellos
reflejos que se producen, especialmente, durante las puestas de sol. El
otro símbolo de A Coruña es la Torre de Hércules, un imponente faro de
58 metros de altura que data del siglo II d. C. y que fue construido por
el emperador Trajano y restaurado su exterior a finales del siglo XVIII.
Es el único faro romano que se conserva en todo el mundo y que sigue
cumpliendo su función.
Pero hay mucho más. En la Ciudad Vieja destacan las murallas del siglo
XV. En diferentes puntos de su trazado se abren las Puertas del Mar.
Bajo este nombre genérico se engloban la Puerta de San Miguel del siglo
XVI y las del Clavo y de la Cruz, ambas del siglo XVIII. También aquí
podemos visitar la Plaza de María Pita, tributo de los coruñeses a su
heroína, en la que se encuentra el Palacio Municipal. Este edificio de
estilo modernista de principios del siglo XX, con sus típicas galerías y
soportales, tiene una bella fachada con tres torres acabadas en cúpula y
en su interior alberga valiosas colecciones de pintura, escultura,
dibujos, cerámica y numismática. Destaca su artístico Salón de Sesiones
y el Museo de Relojes. Desde el Mirador de la Bahía se puede disfrutar
de unas estupendas vistas.
Arquitectura religiosa y militar
En A Coruña encontramos una serie de edificios religiosos de gran valor
artístico. La iglesia y convento de Santo Domingo, de estilo
barroco-gallego del siglo XVIII, es un buen ejemplo de ello. También es
de este estilo la iglesia de San Jorge, junto al ayuntamiento, que fue
proyectada por Domingo de Andrade. La iglesia de Santiago, por su parte,
fue construida en el siglo XII siguiendo el estilo románico aunque posee
elementos ojivales de los siglos XIV y XV, y ha sido reconstruida en
varias épocas. Otro templo importante es la Colegiata de Santa María del
Campo de estilo románico. Se encuentra situada en la parte más alta de
la Ciudad Vieja y en su lateral se puede visitar el Museo Sacro. El
convento de Santa Bárbara con su jardín, la iglesia de San Nicolás o la
iglesia de las Capuchinas, obra de Fernando de Casas y Novoa, son otras
construcciones sacras que pueden visitarse.
El castillo de San Antón es una fortaleza construida a finales del siglo
XVI a la que se le practicaron reformas dos siglos después. En este
edificio tiene su sede el Museo Arqueológico de A Coruña. Entre los
tesoros que podemos encontrar en él hay objetos de diferentes castros y
orfebrería gallega prehistórica. La Casa-Museo Doña Emilia Pardo Bazán
es una casona noble del siglo XVIII que se encuentra en la calle
Tabernas; en ella vivió la escritora coruñesa, gran figura literaria del
siglo XIX y, actualmente, es también la sede de la Real Academia Galega.
Otras exposiciones que pueden visitarse son las del Museo de Bellas
Artes, con una importante colección de pintura española antigua,
flamenca, italiana, francesa y gallega, la Casa de la Ciencia, con su
Planetario y la exposición del naturalista Víctor López Seoane, o el
Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa.
Entre los espacios verdes de esta ciudad destaca el Jardín de San
Carlos, situado en el emplazamiento de la antigua fortaleza del mismo
nombre. Sus muros construidos en el año 1843 custodian el sepulcro del
general británico Sir John Moore. Entre los tesoros naturales coruñeses
están, sin duda, la playa de Riazor-Orzán situada en la ensenada de este
mismo nombre. Merece la pena caminar por el paseo marítimo y disfrutar
de las magníficas vistas que se ofrecen mientras se recorre este
excelente balcón costero.
Gastronomía
La cocina coruñesa tiene sus mejores aliados en sus pescados y mariscos
recién salidos del mar. También se puede disfrutar de diferentes
productos y platos elaborados que se acompañan del adjetivo "gallego".
Así su empanada de atún, su pulpo a la gallega o "a feira", su ternera,
su caldo... todo a la gallega. Otras especialidades son las vieiras, las
centollas, el arroz con bogavante, la tortilla de betanzos o las
croquetas de marisco. Entre los postres típicos destacan las filloas o
la tarta de Santiago. Los vinos gallegos son de sobras conocidos, un
ejemplo de ello es el delicioso albariño o los caldos de las Rías Baixas.
Fiestas
Muchas son las celebraciones que componen el calendario festivo de A
Coruña. Las principales son las que tienen lugar en el mes de agosto
como parte de la Semana Grande de la ciudad y las que rinden homenaje a
María Pita, la heroína coruñesa que dirigió la resistencia contra los
piratas. Durante estos días tienen lugar diversos espectáculos musicales
y folclóricos y todo tipo de manifestaciones artísticas. Otros actos
festivos son su Feria de Artesanía, la Batalla Naval y los toros.
También son famosos los carnavales coruñeses con sus coloristas desfiles
de carrozas y los choqueiros en la calle de la Torre. El 23 de junio,
día de San Juan, es la Noite da Queima. . En julio se celebra la Romería
de Santa Margarita. A principios de octubre, hacia el día 7, se celebran
en la Ciudad Vieja las fiestas de la patrona de la ciudad, Nuestra
Señora del Rosario.
A Coruña posee enlace diario directo con Barcelona a través de los
trenes Finisterre y Galicia, y con Madrid a través de trenes Talgo y
Trenhotel. A través de estos trenes A Coruña tiene también enlace
directo con ciudades como Ourense, Zamora, Avila, Albacete, Alicante,
Lugo, León, Palencia, Burgos, Vitoria, Pamplona, Zaragoza o LLeida.
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