
Por
su privilegiada ubicación, Marbella se ha convertido en
referente para el turismo mundial sin haber perdido ni un
ápice de su sabor típicamente andaluz ni de su esencia
histórica. Mar y sierra, tradición y modernidad se unen en
esta ciudad del Mediterráneo para brindar al visitante un
ambiente rico en matices, multicultural y cosmopolita,
abierto al progreso y a una forma de vida basada en la
convivencia y en el carácter acogedor de sus gentes.
La ciudad de Marbella es una de las más conocidas a nivel
internacional. Debido a su situación geográfica, en ella se
disfruta de un microclima especial de temperaturas suaves
durante todo el año, con una media anual de 18.7 grados y un
sol que luce generosamente durante los doce meses. Este es
sin duda uno de los encantos de una ciudad siempre envuelta
en luz y que basa su actividad en el turismo mundial a
través de una oferta abierta, llena de posibilidades: 26
kilómetros de playa, montaña, 16 campos de golf, hoteles de
lujo, bellísimo entorno natural, 4 puertos deportivos –entre
los que se halla el mundialmente conocido Puerto Banús-
centros comerciales y una intensa vida nocturna. No en vano
Marbella se alza como referente del turismo de élite: desde
el inicio de su desarrollo como enclave turístico a mediados
la década de los 60, por ella han pasado actores, artistas y
personalidades de todos los ámbitos que han subrayado su
carácter elegante y refinado para la celebración de fiestas
y eventos sociales.

Indudablemente,
uno de los atractivos más destacados de Marbella es el de
reunir el mayor número de campos de golf en España a lo
largo de sus 26 kilómetros de territorio costero. Entre
ellos hallamos el mundialmente conocido como “Las Brisas”,
en el cual se han celebrado importantes campeonatos tales
como la Copa Mundial de Golf y la Canada Cup,
acontecimientos de difusión mundial que han dado al
municipio una gran trascendencia dentro del ámbito
deportivo.
Del mismo modo, Marbella se alza como paradigma dentro del
campo de la hostelería por la alta concentración de hoteles
de cinco estrellas y de establecimientos dedicados al ámbito
de la restauración, con un número cercano a los 800 que
comprende todas las cocinas del mundo sin excepción alguna.
El término municipal de Marbella alberga la oferta comercial
más importante de España: un amplio elenco de firmas
internacionales y boutiques de marca, así como centros
comerciales de gran renombre han hecho de esta ciudad un
paraíso de la distinción y del placer de comprar.
Entre las grandes celebraciones de las que se puede
disfrutar en Marbella, merecen atención especial la romería
a la Cruz de Juanar el 3 de mayo, las fiestas del patrón San
Bernabé el 11 de junio y las de San Pedro de Alcántara el 19
de octubre, ferias típicamente andaluzas por su color y su
folclore. Otra festividad de gran interés es la de la Virgen
del Carmen, celebrada el 16 de julio con una procesión
marítima que año tras año conserva su tradicional sabor
popular.

Asimismo,
en Marbella hay un lugar preferente para la cultura y la
historia. Entre los lugares de interés, podemos encontrar el
Casco Antiguo, zona magníficamente conservada con
callejuelas blancas y balcones floreados en donde, junto a
los más variopintos establecimientos hallamos la Plaza de
los Naranjos, que comprende el Ayuntamiento, del siglo XVI,
conservado en perfecto estado; la Ermita de Santiago,
primera iglesia cristiana de la ciudad, construida en el
siglo XV, y la Casa del Corregidor, del siglo XVI. Muy cerca
de allí se ubica la Iglesia de la Encarnación, cuya
edificación se inició en el siglo XVII, la Capilla de San
Juan de Dios, del siglo XVI, que un día formara parte del
hospital del pueblo, la Ermita del Santo Cristo de la Vera
Cruz, construida en el siglo XVI, y el Hospital Bazán, que
alberga desde 1992 el Museo del Grabado Español
Contemporáneo, primero en su género con un rico fondo de
autores como Picasso, Miró, Tapies, Chillida y otros muchos.
Es posible visitar también los restos de la muralla que
rodeaba la ciudad musulmana y los del Castillo Árabe en el
que aún pueden apreciarse huellas de capiteles romanos que
fueron extraídos de otras construcciones y aprovechados en
la construcción de los muros. En el Museo del Bonsái,
también ubicado muy cerca de allí, se exhibe una magnífica
colección de ejemplares que es reseñada como una de las
mejores de Europa. El Museo Cortijo Miraflores, el Museo
Ralli y la Colección Municipal Arqueológica constituyen
asimismo una opción muy acertada en la visita cultural.
En las cercanías de San Pedro de Alcántara, otro de los
grandes núcleos que conforman el término municipal de
Marbella, es posible encontrar los restos de una villa
hispano-romana del siglo I-II d.C. llamada Villa Romana de
Rio Verde, en la que se encuentra en muy buen estado de
conservación un magnífico pavimento de mosaicos que
representa como tema principal una cabeza de medusa. También
en San Pedro de Alcántara se hallan los restos de la
Basílica Paleocristiana de Vega del Mar, una de las muestras
más importantes en España de la época paleocristiana (siglo
IV) y descubierta en los primeros años del siglo XX. Ya
cerca de Guadalmina se pueden visitar las ruinas de las
Bóvedas, que se presumen como únicos restos de unas termas
romanas datadas del siglo III cuya peculiar edificación es
materia de estudio.

Finalmente,
el Puerto Banús, situado a 6 km. de Marbella cierra este
recorrido. Considerado uno de los puertos deportivos más
notorios de las costas españolas, debe su nombre a su
promotor, Don José Banús. Fue inaugurado en 1968 y alberga
915 puestos de atraque que dan cabida a algunas de las
embarcaciones más lujosas del mundo. Su famosa marina y su
magnífica oferta de bares, restaurantes y tiendas de fama
internacional han hecho del mismo un lugar lleno de glamour
y encanto para todos sus visitantes.