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Barcelona es la capital del mediterráneo

 


Barcelona ejerce su vocación de gran metrópolis del Mediterráneo desde su fundación hace 2.000 años. Con una ubicación privilegiada en la Península Ibérica, entre el mar y la montaña, es la capital de Catalunya y la tradicional puerta de entrada al Estado español.

Su clima templado durante todo el año invita a vivirla intensamente en cada momento del día y de la noche. Paseando por sus calles, repletas de gente y de vida, se siente la hospitalidad y amabilidad de sus habitantes.

Su casco antiguo, formado por el Barrio Gótico y los barrios de la Ribera y el Raval, es famoso por sus edificios históricos. Un paseo a través de sus calles antiguas es esencial para comprender los diferentes períodos de la historia de Barcelona, para contemplar sus monumentos, la muralla romana entre edificios góticos perfectamente conservados, restos del Barrio Judío y, sobre todo, para disfrutar del ambiente mediterráneo que la caracteriza.

No hay otro lugar mejor para conocer Barcelona que la Rambla, una avenida bulliciosa y colorista que comienza junto al mar, en el Mirador de Colom, y asciende hasta la Plaça de Catalunya, punto de encuentro y centro de comunicaciones urbanas. Considerada como el corazón de la ciudad, viva y plural, se hace imprescindible recorrerla detenidamente: músicos espontáneos, cantantes de ópera, mimos, pintores, estatuas humanas, quioscos de flores y puestos de pájaros, el mercado de la Boqueria, el Gran Teatre del Liceu -recuperado a finales de 1999-, un sinfín de comercios y acogedores cafés conforman un paseo único e inolvidable.

Continuando hacia la montaña, nos adentramos en el Eixample, que constituye un modelo de ordenación urbana único en Europa. Proyectado en 1860 por Ildefons Cerdà, alberga una de las mayores muestras de arquitectura modernista del continente. En el famoso Passeig de Gràcia, se encuentran las obras más representativas de este movimiento. Antoni Gaudí, Puig i Cadafalch y Domènech i Montaner plasmaron su creatividad en las viviendas de la burguesía catalana de entonces. Las casas Batlló, Amatller y Milà -más conocida como La Pedrera- son, entre otras, edificios que reúnen una multitud de colores y formas exuberantes, casi inauditos.

El Modernismo se palpa en toda la ciudad. Espectaculares construcciones como el templo de la Sagrada Família, obra inacabada de Gaudí, el Palau de la Música Catalana o el Park Güell configuran, entre otros, un legado modernista que sólo aquí puede contemplarse. La Sagrada Família, la Casa Vicens, la Casa Batlló y la cripta de la Colònia Güell han sido declarados Patrimonio de la Humanidad, junto a la Pedrera, el Palau Güell , el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, el Park Güell y el Palau de la Música Catalana.

Pero no sólo de pasado vive la ciudad. Barcelona, dinámica y activa, está en constante proceso de renovación. En la última década ha experimentado una impresionante transformación. Con motivo de los JJ.OO. de 1992, catalogados en su día como los mejores de la historia, se ha abierto al mar y se ha dotado de una infraestructura viaria con la última tecnología. El gran acontecimiento del 92 dejó una rica herencia arquitectónica (el Palau Sant Jordi de Isozaki, el Estadi Olímpic-Lluís Companys, la Anella Olímpica, en la montaña de Montjuïc) y urbanística, que continúa su transformación tras el gran reto del Fórum Universal de las Culturas en el 2004.

DESTINO TURÍSTICO URBANO
Barcelona se ha consolidado como uno de los principales destinos de turismo urbano de Europa. La capital catalana lo tiene todo para visitas de fines de semana y estancias de tres o más días. Desde hace unos años, alrededor del 50% del turismo que llega a la Ciudad Condal se debe a una motivación vacacional, cifra similar a la de los viajes de negocios, punto fuerte de Barcelona. Y es que la ciudad es el lugar ideal para unas cortas vacaciones.

La capital catalana se ha convertido en los últimos años en el puerto del Mediterráneo preferido por las grandes empresas navieras. Las nuevas terminales portuarias, dotadas de muy buenos servicios e integradas perfectamente a la ciudad, permiten al pasajero de los cruceros pasear por la ciudad mientras disfruta de su ambiente y del mejor shopping, convirtiéndola en una escala sumamente atractiva.

La cultura, uno de sus principales reclamos, hace posible el posicionamiento de Barcelona como destino turístico urbano. El impresionante legado del Modernismo constituye una riqueza arquitectónica de primera magnitud. Las bellas pinturas del Románico catalán, apreciadas en todo el mundo, son otro atractivo evidente, que la ciudad combina con su prestigiosa actividad musical y teatral.

SEDE DE LA UNIÓN POR EL MEDITERRÁNEO
Barcelona refuerza su importancia como centro neurálgico de la costa mediterránea. La ciudad ha sido elegida como la sede de la Unión por el Mediterráneo (UPM), que congrega 43 países.

Los ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros han destacado las características idóneas de la capital catalana para acoger la secretaría general de la institución. La sede de la UPM será el Palau de Pedralbes, un espacio histórico de la ciudad, el cual ya dispone de un pabellón dentro del recinto a punto para acoger a los primeros inquilinos.

Dicho organismo se encargará de poner en funcionamiento proyectos de cooperación entre las dos riberas del Mediterráneo. Entre las cuales, se encuentran la lucha contra la contaminación marina, el establecimiento de las llamadas autopistas del mar para facilitar los intercambios comerciales y la cooperación en protección civil para luchar contra las catástrofes naturales.

LA CIUDAD DE LA CULTURA
Desde siempre Barcelona ha sido una ciudad con una fuerte tradición cultural y festiva. Sus más de 50 museos y múltiples galerías de arte abren sus puertas con exposiciones permanentes y temporales que configuran un calendario repleto de sugerencias para todas las épocas del año. Visitar el Museu Picasso, la Fundació Joan Miró, el Museu Nacional d'Art de Catalunya-MNAC, (Museo Nacional de Arte de Catalunya-MNAC) con una colección única de arte románico, el Museu d'Art Contemporani de Barcelona-MACBA (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona-MACBA), CaixaForum, ubicado en una antigua fábrica modernista, o la Fundació Antoni Tàpies son citas obligadas con la cultura de todos los tiempos.

La música, en Barcelona, es una fiesta. Todos los géneros se ofrecen en la ciudad. Desde la clásica hasta la música contemporánea, pasando por la música étnica y el jazz. Modernas y emblemáticas infraestructuras musicales como L’Auditori, el Palau de la Música o el Gran Teatre del Liceu ofrecen prestigiosas programaciones durante todo el año El teatro es otro de los grandes animadores de la vida cultural de Barcelona, que cuenta con salas de prestigio internacional. La puesta en marcha del Teatre Nacional de Catalunya consolida la oferta de Barcelona.

LA COCINA MEDITERRÁNEA: PURA ATRACCIÓN
El potencial culinario de la ciudad se ha convertido en uno de los nuevos reclamos turísticos barceloneses. Como principal cara visible de Catalunya al mundo, Barcelona ejemplifica la tradición y la riqueza gastronómica de un país que históricamente ha sido tierra de paso, y que se ha impregnado de la carga cultural de civilizaciones diversas. Barcelona combina el poso cultural
de más de 2.000 años de historia, y el bagaje antropológico que ello significa, con la pujanza excepcional de sus nuevos profesionales de la cocina, que han contribuido, por ejemplo, al hecho que Barcelona llegase a ser en el año 2002 la primera ciudad Gourmande no francesa.

Barcelona acoge la excepcional variedad gastronómica catalana, en la que conviven productos procedentes de sus cuatro paisajes: el mar, la montaña, la huerta y el secano. Asimismo, la dieta mediterránea es reconocida mundialmente por su variedad, su calidad y sus propiedades saludables. Además la oferta de mercados y tiendas especializadas complementan el atractivo de la ciudad.

En Barcelona el momento que se dedica al acto de comer y de alimentarse se relaciona con un tiempo importante para el individuo en la esfera personal y social. La cultura de la buena mesa se asocia con una concepción determinada de la vida, emparentada con el hecho social, los beneficios de un estilo de vida meridional y la traducción en los índices de salud pública de
la población.

En la capital catalana hay una voluminosa oferta gastronómica. Actualmente, más de 10.000 establecimientos disponen de licencia para la restauración. Muchos de ellos, de consideración, la ciudad dispone de una oferta de 19 estrellas Michelín.

La cocina es una de las líneas estratégicas de Turisme de Barcelona. El consorcio promociona la oferta gastronómica de la mano del programa Barcelona Gastronomia, que reúne un total de 166 restaurantes de la ciutat.

SHOPPING: NUESTRA DIFERENCIA
Ir de compras en Barcelona es un placer. La capital catalana cuenta, además de las mejores marcas internacionales, con un comercio identificador de la ciudad, de calidad y precios muy competitivos. Barcelona es el líder español en ventas al turismo extranjero, concentrando más del 22% de las ventas realizadas con tarjetas, en España, y capitalizando casi el 21% del dinero extraído desde cajeros automáticos.

El turismo que nos visita aprecia la oferta de calidad de los establecimientos de Barcelona, así como sus servicios. Además, cuenta con el mayor centro comercial de Europa, el denominado Shopping Line de Barcelona. Se trata de un recorrido de cinco kilómetros, que lleva desde el mar hasta la zona alta de la Diagonal, pasando por La Rambla, el centro histórico, el Barrio Gótico y la zona de influencia del Passeig de Gràcia y la Rambla de Catalunya. Es una sucesión de tiendas, que convierten las compras en un agradable paseo. Es el estimulante resumen de la oferta comercial de la ciudad, que cuenta con 35.000 tiendas.

El Barcelona Shopping Line canaliza la demanda externa hacia las tiendas que identifican a la ciudad y que forman parte de su historia. Aquellas que han sabido mezclar tradición y modernidad, sin perder su identidad y que ofrecen al visitante un amplio y rico abanico de productos, con una relación calidad-precio y unos servicios de primer orden.
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